Despierto… escucho el fragor de la ciudad
Y aun ni siquiera he abierto mis ojos
Siento… los aromas de la cotidianidad
Que invaden mi olfato y mis sentidos
Me levanto muy lentamente, casi sin querer
Estuve soñando y aun sigo con deseos de soñar
Que no quiero despertar, no me quiero mover
Quisiera que esta mañana el mundo se detenga
En mi sueño no podía ver ningún rostro,
Tan solo escuchaba tu voz en mi oído,
Pronunciando mi nombre una y mil veces
Mientras mi voz te llamaba con creces
Recuerdo tener la sensación de un cuerpo,
Sutil y delicado, cerca muy cerca al mío
Su aroma me extasiaba como nada antes;
Sentía la pasión que tienen los amantes.
Mi voz en tu oído susurraba tantos anhelos
Tu voz junto a la mía, clara, sensual y dulce
Me decía que teníamos la vida por delante
Para, juntos, perseguir nuestros sueños.
Tu piel junto a la mía en un remolino
De sensaciones sin fin, sin comienzo
Tus labios buscando a los míos sin resultado
Mis labios clamando por los tuyos, desesperado.
Se que fue un sueño; por que no te tengo
Pero si la luna me deja contemplar su belleza
Y el sol en su esplendor me presta su energía
Lucharé por que ese sueño, sea también el tuyo.
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